¿Algo que ver en Netflix?
Por: Arturo Pavana
Polar, y no el de los Osos Escandalosos, es una película de violencia pura, 120 minutos en los que sabes que verás sangre por todos lados. Comencemos por la historia, ésta es muy similar a la historia de John Wick, solo que esta vez vemos a Mads Mikkelsen en el papel de Duncan Vizla, un asesino de élite temido por otros sicarios de élite y sobre todo, temido por el sujeto que los contrata, debido a que está a punto de jubilarse, y para sorpresa del público, si, hasta los asesinos tienen pensión.
La escena inicial te engancha con una combinación de violencia y una buena canción, una mezcla que hemos visto en recientes películas, y que seguramente seguiremos viendo, porque, funciona, nos agrada ver disparos o golpes con una buena canción de fondo.
Conforme avanza la historia puedes deducir cómo será el desenlace, esto si estás acostumbrado al cliché del personaje rudo e indestructible, pero nunca del lado malo, que al final se sale con la suya. Historias como Búsqueda Implacable, Duro de Matar, John Wick y Logan, oh esperen.
Sobre los personajes, el protagonista es genial, Mads cumple con su función, te vende completamente la idea de que el Black Káiser es un genio en el arte del asesinato, que se sabe todo tipo de trucos y habilidades, es decir, el mejor de los mejores y que a pesar de tener a un ejército, un grupo de asesinos jóvenes que aparentemente son muy buenos y una traición, el tipo simplemente no se muere.
También tenemos un inesperado regreso de Vanessa Hudgens, quien después de alcanzar la fama en Disney con la trilogía juvenil favorita de tu prima High School Musical, había pasado desapercibida en el mundo del cine por algunos años.
Y para mi sorpresa, en el papel de Camille, no está tan mal, te agrada el personaje, y en un determinado punto sientes empatía por ella.
Lo lamentable, es el resto del reparto, ninguno de ellos funciona, todos son absolutamente mediocres, pero bueno, algunos tienen que ser los malos, o al menos, intentar ser malos. Incluso la pequeña aparición del gran Richard Dreyfuss, simplemente no sorprende, dando a entender que Dreyfuss se encuentra demasiado lejos del punto en el que llegó a estar con la grandiosa Encuentros Cercanos del Tercer Tipo de Steven Spielberg.
La música es un punto ligeramente rescatable, si es que la música electrónica es de tu agrado, si no, ni te molestes en averiguar qué DJ fue el seleccionado para esta película (Deadmau5).
El acto final es el cliché de siempre, el protagonista gana la pelea, vaya sorpresa. Aunque, si hay un pequeño giro en el final, si no prestaste atención a la película, no sabrás cómo ocurrió, aunque de igual manera te lo explican, dejando al aire que posiblemente veamos una secuela.
Ok, terminemos rápido. En su intento de crear una franquicia hard boiled, Netflix se arriesgó adaptando una versión literaria (que imagino que es mejor, como cualquier libro adaptado) que se ve reforzada con la interpretación de Mikkelsen, pero la mediocridad del reparto secundario termina por quitarte las emociones que el protagonista otorga.
FB: Arturo Pavana
Twitter: Arturo_pavana


Por Day-Z 