Al prenderse las luces el espectáculo comenzó, como siempre Muse tenía un escenario increíble con una gran producción que te dejaba con la boca abierta. Cuando por fin los vi, los gritos que había guardado salieron sin control, esa felicidad y emoción no se podían ocultar y no hubo mejor momento para salir.
Se empezó a escuchar Unsustainable, una gran entrada para ocasionar el grito de todos los que estábamos presentes. Después siguió Supremacy, del disco que presentaban esa noche The 2nd Law, una de sus canciones más potentes que te hacía brincar y agitar la cabeza al ritmo de la batería.
Yo ya estaba bastante feliz cantando y brincando como loca, hasta que comencé a escuchar el bajo de Chris Wolstenholme al interpretar mi canción favorita de toda la banda, aquella que desde la primera vez que escuché me enamoró completamente: Hysteria. No estaba segura de que la tocarían esa noche, pero escucharla fue maravillosamente increíble y uno de los mejores momentos que me han dado. Las emociones que sientes al momento de ver a tus tres músicos favoritos interpretar tu canción favorita son indescriptible.
Al terminar, saludaron al público mexicano que los recibió con un sin fin de gritos y ovaciones, prosiguieron con Panic station, su canción más alegre que te ponía a bailar al estilo de la banda en el vídeo musical.
Después salió en el escenario la atracción principal: La pirámide, que era parte de la instalación del concierto. Se veía magnífica desde mi lugar, y fue la primera vez que contemplé al público; la energía y felicidad rodeaba todo el Palacio de los Deportes.
Continuaron con Super massive black hole, una de sus canciones más famosas por la participación que tuvo en una película popular; Butterflies and hurricanes, un clásico que no podía faltar en el repertorio; Survival, la canción que habían presentado en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 que te llena de esperanza y fuerza; Explorers, una de las melodías más bonitas que han escrito con un hermoso significado que te llega al alma; Follow me, una melodía muy sentimental con el sonido experimental de la banda que caracterizó a todo el disco; Undisclosed Desires, tan movida que todos se contoneaban en sus lugares al ritmo de la música.
En ese momento yo ya estaba entregada totalmente a mis emociones, bailaba y brincaba como si de eso dependiera mi estancia en aquel lugar, cantaba con un sentimiento inigualable y la felicidad irradiaba de mi ser. Recuerdo el rostro de mi amiga, me veía con una gran sonrisa y me decía que estaba feliz de compartir un momento tan especial a mi lado.
Siguieron Guiding Light, una melodía muy rara que casi nunca interpretaban en vivo; Animals, que nos habla del capitalismo y como se rige el mundo; Madness, la canción con la que Muse alcanzó un éxito notable que nos habla sobre su concepto del amor; Time is running out, otro clásico que me fascina por el ritmo que tiene.
El concierto continúo con las canciones más pesadas que hacían que tu cuello comenzará a doler: Plug in baby; Stockholm of syndrome y Agitated. Se podía apreciar perfectamente el ritmo que la banda marcaba en el público, todos brinacaban al mismo tiempo y se escuchaba como todos cantábamos fuertemente.
Después todo se detuvo, el final estaba muy próximo, y a pesar de que me entristecía un poco, estaba ansiosa de ver el fin del espectáculo.
En la pirámide de reflejó el vídeo de Insolated system, mientras iba bajando y dejando a los músicos adentro de ella, todos los asistentes estabamos ansiosos por ver cómo cerrarían su última presentación en nuestro país. A continuación la pirámide empezó a subir y volvieron a salir para cerrar la noche con broche de oro interpretando Uprising, en la que todos nos uniamos al ritmo que Dom Howard maracaba; Starlight, en la que aplaudimos al ritmo de la canción cantándole con todo el sentimiento posible dejándonos guiar por la voz espectacular de Matt Bellamy; y finalmente Knights of Cydonia que para todos representaba el himno que nos unía en un una sola canción. La magia de ese momento que tenía la banda con todos los que estábamos presentes se sentía tangible, los rostros satisfechos del público y la alegria de Muse fueron el cierre perfecto. Al terminar de tocar la canción, los integrantes agradecieron al público, Matt tomó una bandera de México que alguien le obsequió y la levantó diciendo “We love you México», que a pesar de ser unas simples palabras para todos significaron lo mejor que nos había pasado.
Salieron del escenario y con ello unas cuantas lágrimas rodaron por mi mejilla mientras yo me sentaba despacio en mi asiento en shock por lo que acaba de vivir. Muchas veces me había imaginado ese momento, pero fue mil veces mejor de todo lo que creía que sería.
La pasión con la que los cuatro (porque no hay que dejar de lado la participación de Morgan Nicolls que es parte fundamental de la banda) interpretaban cada una de las canciones me dejó con el corazón lleno de alegría y satisfacción. Sigo sin poder expresar correctamente todo lo que ese día significó para mí, podría definirlo como pasión, felicidad, orgullo, perfección pero me quedaría muy corta. Fue por todo esto que aquel 22 de oct de 2013 ha sido uno de los mejores días que he vivido en toda mi vida y gracias a mis preciosos músicos favoritos, aquellos que me dan ánimos a través de la música y me enseñaron que ella estaría conmigo para toda la vida: mi Muse. 🖤
Bren GS
(:
Facebook: Bren González Soto
Instagram: Dark Shines (_dark.shines)