Cärmen Hernandez H.
Con una marcha nocturna, pancartas y veladoras encendidas los nombres de Francisco Ortiz Franco, Felix Miranda e Iván Rosa son entonados en tono de pase de lista, dos de ellos nombres reales de periodistas asesinados en Tijuana, el último ficcionado, así es como comienza la serie de la plataforma de Netflix, “Tijuana”.
Tijuana es una serie que busca relatar el trabajo que realizan periodistas de esta ciudad fronteriza, la sexta zona metropolitana más grande del país y una de las más peligrosas del país debido al narcotráfico.
La historia inicia con una marcha encabezada por los integrantes del semanario “Frente Tijuana”, quienes protestan por los asesinatos a periodistas, uno de ellos Iván Rosa, quien perteneció a dicho semanario y entorno a quien se desarrolla una de las historias.
La trama en realidad inicia con el asesinato a un candidato a la gubernatura, un candidato independiente, obrero y popular con gran aceptación, sin embargo de la investigación del asesinato se desencadenan más historias sobre el narcotráfico, la corrupción, lavado de dinero, injusticia, entre otros problemas.
Y es así como avanza la trama, relata pequeñas historias como la de unos migrantes asesinados, la relación entre una maquiladora y el narcotráfico debido a los productos utilizados, la prostitución infantil, las familias ignoradas en los ministerios públicos, los personajes de dinero y poder en la ciudad y como se encuentran inmiscuidos en el crimen organizado.
Se podría decir que es una historia de ficción ya que los nombres y sucesos no se encuentran basados en hechos concretos, sin embargo sí son realidades latentes en diversas ciudades del país, principalmente en aquellas con poderosos carteles de droga.
Realidades que se viven en la sociedad y en los medios de comunicación. Desde el ataque que medios independientes sufren por parte de los medios oficiales, el poco recurso con el que cuentan, la inseguridad a la que se enfrentan tanto por políticos como por el crimen organizado, la ética y moral, hasta las experiencias que los dejan marcados de por vida.
Conforme la historia avanza es inevitable pensar simplemente en lo que viven los periodistas dentro de su trabajo, sino que la serie también abarca ámbitos de su vida privada, ya que el trabajo periodístico no cuentan con un horario de entrada y salida, se puede apreciar a los reporteros con discusiones de pareja o con los hijos y cómo sus familias de igual forma deben sobrellevar eso.
Por otro lado, los personajes que encabezan esta serie son el actor Damián Alcázar, destacado por su participación en producciones tanto mexicanas como extranjeras, a más reciente la serie “Narcos” de la misma plataforma, Netflix. Alcázar interpreta a Antonio Borja director del semanario “Frente Tijuana”, un periodista con amplia experiencia y con los contactos así como precauciones necesarias para desarrollar su profesión.
Tamara Vallarta, quien forma parte de una nueva generación de artistas, desempeña el papel de Gabriela, una periodista joven, inexperta pero con entusiasmo, con ideas de salvar al mundo, quien sin embargo no conoce las medidas cautelares necesarias y se ve envuelta en más de un conflicto debido a su inexperiencia.
La misma actriz declaró: “A mí Tijuana me abrió los ojos a una realidad muy fuerte, muy cruda sobre lo que viven los periodistas en nuestro país, aprendí a darme cuenta que estos son héroes que dan todo por nosotros y la verdad es que pienso, que todos tenemos que abrir los ojos, porque ellos nos apoyan y se arriesgan también”.
Es por ello que “Tijuana” es una serie que merece verse con atención y crítica, no se trata de poner a los periodistas como héroes y salvadores, sino de conocer y valorar el trabajo que realizan y más aún el de aquellos medios independientes y que realizan periodismo de investigación.
Por último, la serie cuenta con un tema principal original homónimo, interpretado por una de las nuevas voces femeninas del país, la veracruzana Silvana Estrada.




