PARA LA HORA DEL CAFÉ
GUARDIA NACIONAL, SÍ,
PERO CON MANDO CIVIL
Joel Sánchez Rodríguez
@JoelSanRadar
Después de un largo debate y cabildeo que duró semanas, el Senado de la República aprobó por unanimidad este jueves 21 de febrero, la creación de la Guardia Nacional, un cuerpo de seguridad integrado por 50 mil elementos del Ejército Mexicano, la Marina Armada y la Policía Federal, que no tendrán un mando militar como pretendía el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.
Con 127 votos a favor, 0 abstenciones y 0 votos en contra, los senadores decidieron en una votación histórica, que la Guardia Nacional tenga un mando civil, tanto operativa como administrativamente, lo que evitará parcialmente la militarización del país, pues los soldados no tendrán el control de las calles como quería hacerlo López Obrador que mentirósamente había prometido que el ejército volvería a sus cuarteles de manera gradual.
Efectivamente se trató de una votación histórica porque a pesar de la diversidad de ideas, se logró un consenso entre todos los partidos políticos, respetando la pluralidad de cada una de las fracciones parlamentarias pero anteponiendo el bienestar común.
De esta manera se logra una Guardia Nacional que le sirva al país y le convenga a los ciudadanos al proteger las garantías individuales y buscando el pleno respeto a los derechos humanos, a la soberanía de los estados y al municipio libre, pero con la que también se cumplan los compromisos internacionales asumidos por México en diferentes tratados, acuerdos y convenciones de orden mundial.
Pero si algo hay que destacar de la votación unánime que se logró en el Senado, es que queda muy claro el para que sirve la oposición y el porqué es indispensable que exista si es que se pretende ser un contrapeso real que frene abusos desde el Ejecutivo.
No hay que pasar por alto que al mismo tiempo se le está enviando un mensaje muy claro a la soberbia de López Obrador, de que en temas tan delicados como lo es la Guardia Nacional no podrá hacer lo que él quiera, que no se aceptará que los militares manden en materia de seguridad y que no le permitirán que ningunee al legislativo y a los representantes populares regateándoles su derecho a disentir y a debatir como debe hacerse en la tribuna parlamentaria.
Al aprobarse la creación de la Guardia Nacional pero con un mando civil que además estará sujeto a control por parte del Congreso, se impone la razón jurídica por encima de la emoción y ahora solo falta esperar que otorguen su aval la Cámara de Diputados y los congresos locales, pues se trata de una reforma constitucional.
La guardia tendrá como objetivo prioritario el reforzar la seguridad , combatir a la delincuencia organizada y devolver la tranquilidad a las calles; el reto inicial está en cuanto al robo de hidrocarburos, en tratar de erradicarlo pese a la inmensa base social que tiene este ilícito, cuyos autores además cuentan con la evidente complicidad de militares, policías federales, estatales y municipales, de muchos alcaldes y funcionarios de diferentes niveles.
Obviamente no será tarea de unos cuantos días o semanas, pero ese y otros delitos son los que se combatirán mediante la nueva Guardia Nacional que ya casi es una realidad. Habrá que esperar, ojala no sea mucho.
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Twitter: @joelsanradar


