A lo largo de estas sencillas palabras, he manifestado de
forma directa o indirecta mi situación actual, pues me encuentro en un proceso
de transición muy radical, los eventos desafortunados, las grandes aventuras,
los amores más profundos, las decepciones más trágicas, cualquier panorama u acción
que pase por nuestra vida, deja algo en nosotros, una enseñanza, un
aprendizaje, un mensaje, cada uno sabe que ve y como lo ve, pero, indudablemente
termina por cambiarnos, siempre me ha gustado pensar que todos hacemos
elecciones; pero, al final, nuestras elecciones nos hacen a nosotros.
Es por ello que hoy me encuentro aquí, caminando poco a
poco, subiendo un escalón a la vez, intentando armar un cuerpo sin instructivo,
y ¿Por qué digo esto?, pues por que espero que haya alguien del otro lado del
monitor que lea esto y se sienta identificado, pues creo que entre mayor
contacto humano tengas, eres menos propenso a caer en ese mórbido y obscuro
agujero.
Cuando algo termina, debes hacer un recuento de los daños, ¿Qué
paso durante todo ese tiempo? ¿Qué aprendiste durante el proceso?, claro, no es
un trabajo sencillo, pues cuando una herida es reciente entre más la toques, más
profunda será, pero es algo necesario, no puedes pasar el resto de tu vida martirizándote,
lamentándote por ello, toda historia debe tener un principio y un final, solo
un idiota espera que no termine. Incluso y tomando como una referencia, es muy
parecido al famoso “Duelo de la perdida”, pues cuando pierdes a alguien muy querido
por ti, pasas por una serie de etapas desde la culpa, la negociación hasta la reconciliación,
esto es más o menos lo mismo, exceptuando miles de libros de autoayuda, películas
románticas tristes y varios litros de helado de por medio, esto tiene menos
pasos pero creo yo, más esfuerzo y determinación.
Terminaste con una relación de años, es complicado, lo sé,
no tienes idea de por dónde comenzar, estabas tan acostumbrado a un estilo de
vida, a ir a ciertos lugares con esa persona y en un todo, tenías un par de
orejas que te escuchaban, y ahora, como por arte de magia, tu sientes que no
hay nada, pues déjame decirte lo que miles de psicólogos, amigos que se creen psicólogos
y páginas de adolescentes millenials te dicen constantemente “no estés triste” “puedes
contar conmigo” “hay algo más después de…” si, comprendo que no existan
palabras mágicas para curar un corazón roto, mucho menos para quitar una fuerte
depresión, pero, esa persona, ese familiar, ese amigo a quien se lo dices, no
lo ve asi, el ahorita está cruzando un sendero con los ojos vendados, la boca
cosida, lo oídos tapados y las manos amarradas, es muy complicado que alguien a
la primera haga caso de lo que mejor le convenga, no sé si este implementado en
alguna parte de nuestro ADN, pero por lo regular, siempre escogemos el peor
camino o la peor solución ante cualquier situación, buscamos el
autodestruirnos, en vez de salir del agujero cavamos más profundo y en un todo,
perdemos nuestra esencia.
Digo todo esto, porque lo estoy pasando, sé que tengo un
problema, pero no lo estoy resolviendo, sé que tengo que hacer algo pero no lo comienzo,
y agradezco mucho a todas las personas que me rodean, pues no me dejan caer por
más que yo quiera, me invitan a salir, hablan conmigo y en un todo, me
procuran, pero a mi persona no le satisface, mis 4 cuerpos siguen en duelo, y
en vez de juntarse para hacer 1, los 4 siguen dispersos.
No hay fórmula para hacerte sentir mejor, lo que si estoy
convencido, es que hay un proceso que puede ayudarte, lo dice la experiencia
misma, pues en este proceso del redescubrimiento, poco a poco me voy dando
cuenta de ello, comencemos explicando a que carajos que refiero con los 4
cuerpos.
Para mi concepción de las cosas, o bien, del ser humano,
contamos todos con 3 cuerpos, 3 pilares fundamentales para la constitución de
todo ser pensante con pulgares opuestos, los cuales son; Cuerpo – Mente – Corazón
– Alma. Pueda que no creas tener un alma, o ser una persona sin sentimientos,
pero créeme, todos contamos con los 4 cuerpos, y cuando estos 4 cuerpos se encuentran
en armonía, es cuando más pleno te sientes, todas aquellas mañanas en las que
te despiertas con una sonrisa de oreja a oreja, es porque vives en armonía, tal
vez no seas de muy buen ver, pero tú te sientes como la persona más atractiva
del mundo y eso está bien, tal vez no tengas muchas virtudes académicas, pero
eres consciente de todas las aptitudes y ventajas que tienes, cuando estas
conforme con quien eres, tus 4 cuerpos viven en paz.
El primer paso es ese, toma algo en lo que creas, tómalo con
mucha fuerza y no lo sueltes, apréndelo, memorízalo, abrázalo y defiéndelo a
capa y espada, eso algo en lo que tu creas será tu biblia, tu guía por este
sendero, tu brújula en alta mar, en mi caso son los 4 cuerpos y poco a poco los
tengo que trabajar para sentir esa satisfacción y plenitud total.
Pero claro ese es el primer paso, después ¿Qué sigue?, pues
obviamente el paso numero 2: enfócate, ten determinación y convicción para
cambiar, hazte el propósito y genera esas metas, busca por dónde empezar, por
ejemplo, yo comenzare con el primer pilar; el cuerpo.
Cuando hablamos del cuerpo, me refiero a lo externo, todo
aquello que es tangible, a lo que puedes trabajar de manera más pronta y rápida,
pues necesitas cambiar tu entorno, puede ser tu condición física, tu trabajo,
tu vivienda, tus actividades, tus hobbies, tu forma de ver la vida, tu manera
de interactuar con las personas, sencillamente, todo lo que te rodea, un buen
primer consejo, es que por más que tú quieras permanecer acostado, levántate,
sal, camina, corre, comienza abriendo más tu panorama, prueba cosas diferentes,
o profundiza en lo que ya sabes, siempre hay algo en lo que debas mejorar,
prueba algún deporte nuevo, atrévete a conocer más gente diferente, escucha música
que no acostumbres, asiste a lugares que te llamen la atención, busca liberar
las cadenas que atan a tu cuerpo.
Entre más trabajes en tu cuerpo, mas conforme te sentirás
con lo que hagas, tus fotos te gustaran más, aquel prominente lunar que te
incomoda lo veras como un amigo más, esa nariz redonda, alargada o chata, será perfecta
para ti, busca a esa persona que cada vez que la veas al espejo digas; es bellísimo.
Y bueno ¿Por qué comenzar por el cuerpo?, porque si empiezas por alguno de los
otros 3 lo más probable es que fracases, tu mente estará bloqueada, tu corazón destruido
y tu alma perdida, eres más propenso a cerrarte a cosas que aborden el terreno
de lo psicológico y sentimental, que lo físico, además, matas dos pájaros de un
tiro, mientras trabajas en tu cuerpo, estas domando a tu cerebro, lo obligas a
no querer permanecer acostado, lo mantienes activo, si bien, no digo que
encuentres al amor de tu vida durante el proceso, si serás capaz de amarte a
ti, no puedes amar a nadie sin antes amarte a ti mismo, y cuando concluyas, tu
alma no regresara, si no, se fortalecerá y será más fuerte.
Actualmente, me acabo de meter a un gimnasio, me encuentro
probando cosas que antes ni siquiera por mi cabeza pasaba, poco a poco, cayendo
y aprendiendo, me encuentro construyendo un cuerpo sin instructivo, un cuerpo
que quiero, que merezco, que necesito, esto es lo que yo estoy haciendo, pueda
que a ti te sirva, pueda que tu necesites algo diferente, pero lo que siempre será
indudablemente una realidad, es que tienes que hacer algo, tienes que cambiar,
tienes que mejorar, tienes que trabajar en la mejor versión de tu persona no
por gusto de tus padres, amigos, pareja o estatus social, lo debes hacer por
ti.