La música nos rodea, está en todas partes, se encuentra de
todos los gustos, géneros, idiomas, nacionalidades y para todas las edades, la
variedad es tan infinita que jamás podremos escucharla toda.
Pero en nosotros está encontrar la música que nos enamore,
que nos haga sentir millones de cosas indescriptibles, que nos dé el brillo que
necesitamos en nuestra vida. Tal vez para muchos la música solo signifique algo
sin tanta relevancia, algo que esta para acompañarnos en ciertos momentos, pero
nada más allá de eso. Sin embargo, para mí representa mi vida.
Muchas veces me he preguntado por que le tengo tanto amor si
ni siquiera toco algún instrumento, ni soy tan cercana a alguien que lo haga,
tampoco esta en mis planes dedicarme formalmente a ella; pero el amor que
siento por la música es algo que esta fuera de mis manos. No soy experta en
algún género, no conozco a todas las bandas del mundo, no me pongo a descubrir
música cada día a cada segundo de mi vida, pero puedo decir ampliamente que la
amo, más allá de las letras y del sonido, más allá de los músicos que la
interpreten, más allá de escucharla en vivo; la amo porque estoy hecha de ella,
porque mi ser esta completo por cada canción que me llegó al alma, por cada
momento que estuvo presente y me hizo sentir bien, pero sobre todo porque me
hizo sentir completa.
No he experimentado muchas cosas en la vida, pero estoy muy
agradecida de haber experimentado cada minuto que escuché una canción que me
gustaba, cada concierto que se convirtió en el mejor día que haya vivido, cada
letra que me hizo pensar en tantas cosas, cada sonido que me hizo moverme a su
ritmo.
Si alguien me preguntara si ha valido la pena gastar cada
peso que he tenido en un concierto, si ha valido la pena irme lejos para ir a
un “simple evento donde tocaran unas cuantas bandas”, si ha valido la pena
viajar para ver a bandas que nadie conoce, si ha valido la pena ir a conciertos
en mi ciudad para escuchar a bandas nuevas que jamás había oído, cada uno de
esos, y muchos mas momentos, han valido completamente la pena. Tal vez suene
muy dramática o exagerada, pero así de grande es lo que la música me transmite.
Mis partes favoritas de mis días es
ir caminando escuchando alguna canción, dejando de lado todo el mundo que me
rodea; mis problemas, preocupaciones, aflicciones, miedos o todas las cosas que
ocupan mi mente, y solo centrarme en la música, ir tarareándola a cada paso
mientras siento cada letra, mientras escucho cada acorde, mientras experimento
cada sonido. O los momentos que estoy sola, cuando no me siento tan bien,
cuando quiero escuchar canciones y no hablar, porque la música lo hace por mí,
esos momentos de melancolía en los que alguna canción me acompaña y quizá no me
haga sentir del todo bien, pero me permite desahogar mis emociones acumuladas,
y después continua a mi lado para sentirme mejor poco a poco. O tal vez en
alguna fiesta, en la que la música crea el ambiente de gozo y felicidad y que
saca partes que quizá no conocía de mi misma, donde puedo bailar y cantar
mientras la pena se va. Si soy sincera, años antes me retraía mucho en esos
momentos, porque no me gustaba expresarme públicamente, pero con el paso del
tiempo esto ha cambiado un poco y me hace sentir bien.
Y si tuviera que habar de los mejores días de mi vida,
estarían todos los conciertos a los que he ido; la conexión que se crea entre
el público y los músicos es realmente mágica. Llega un momento en cada
concierto que pienso que es el mejor al que he asistido, ya sea de una gran
banda que esperé que viniera a mi país o una banda local que me guste mucho;
los sentimientos y emociones crean una atmosfera que desearías nunca terminara.
De repente estas de pie, junto a muchas personas que jamás habías visto pero
que en ese momento tienen un vínculo inquebrantable, y en frente de ti están
las personas a las que admiras, que a través de su arte te han compartido un
cachito de su ser, que se ha convertido en parte tuya. Si pudiera expresar
realmente lo especial que son esos momentos, lo que significan para mí,
necesitaría escribir un libro entero y no me bastaría. Juro que cada uno de
ellos me ha dejado tanta satisfacción, tanta alegría que ninguna otra cosa
provoca en mí.
Y no hablemos de las personas que la música me ha dado,
desde aquellos que he conocido en algún show que compartían la misma emoción y
amor por algún artista, aquellos que ya estaban en mi vida y que la música nos
unió más o aquellos que eran las personas que admiraba y que, por cosas del
destino, he podido crear una amistad.
Siempre estaré agradecida por todo lo que la música ha
dejado en mí, porque mi alma sabe que es lo que más me alimenta, lo que más me
apasiona, lo que más me hace feliz. Mi sueño es que algún día mi vida dependa
de la música, que yo pueda trasmitirle a los demás lo que provoca en mí para
que ellos también lo experimenten y sientan las mágicas sensaciones que yo
vivo.
Es por eso que este amor, que ha sido de los mas bonitos que
he vivido, irá creciendo y haciéndose cada vez más fuerte; espero que me siga
llenando, que me siga provocando tantas cosas, que me siga impresionando y que
me siga completando, porque la música en mí es lo que necesito para poder ser
yo misma.
Bren GS
(:
Facebook: Bren González Soto
Instagram: Dark Shines (_dark.shines)