Promesas de campaña que vienen haciéndose valer, “austeridad republicana” cumpliéndose en algunos aspectos y otros no, un nuevo gobierno intentando corregir lo que sus antecesores no pudieron; ante la falta de seguridad que acongoja a millones de ciudadanos mexicanos, la 4ta transformación viene acompañada de una militarización nacional. Si se creía que el ejército regresaría a los cuarteles, estábamos equivocados, recientemente se aprobó por el Senado de la República, y por unanimidad la creación de la Guardia Nacional, un proyecto que busca regresar a cualquier costo el estado de derecho que se ha perdido en las calles. Morena cedió ante el bloque de partidos opositores para llegar al acuerdo y dar paso a los cambios que requería para su aprobación, el más importante dejar en claro que no tendrá un mando militar sino civil.
Ahora como ciudadanos estaremos más tranquilos, podremos salir a las calles, retomar nuestra vida nocturna, porque alguien nos estará protegiendo ¡oh, bueno! Eso es lo que se pretende, recordemos que en el sexenio de Felipe Calderón y la salida de los militares de sus cuarteles dio comienzo ha una guerra dónde han muerto, desaparecido y huido más inocentes que culpables. Hoy el mayor temor no es contra la militarización de un país sumido en una crisis de seguridad, la real preocupación para nosotros los indefensos y desarmados civiles, se describe con la interrogante ¿Qué pasará cuando la Guardia Nacional no alcance su objetivo?
Y no es qué el ambiente sea con miras al fracaso, pero bastantes años de malos gobiernos, han dado experiencia suficiente para formular dicha cuestión. Vivimos en el estado dónde el salir de casa hacia el trabajo, escuela o recreación, es para muchos un juego con el destino, sin saber si volverán a su hogar, esa esa la realidad a la que se enfrentará Andrés Manuel López Obrador y su Guardia Nacional.
Será entonces que los responsables de la paz cuidarán de los ciudadanos y no al revés, nosotros cuidarnos de ellos, entre los retos estarán el cuidar los derechos humanos y velar por una verdadera seguridad al interior de la nación.
Si se fracasa, los partidos opositores del régimen no tendrán forma de cuestionar al gobierno, ya que los Senadores por unanimidad alcanzaron los acuerdos para su creación.
¡Viva México, el país de las maravillas!
Por: Antonio de Jesús Hernández Ramírez
Fb: Antonio Toñe Hernandez
Twitter: @tonio_jah777