Siguiendo con la temática del mes del amor, decidí hablar de un tipo de amor muy común pero que a la vez se ha dejado en el olvido; el amor filial.
Esta idea surgió gracias a que mis roomies (son hermanos) se la pasan peleando toda la semana, mínimo una vez, que si no lavan los trastes que ocupan, que si no le entrega el uno al otro el dinero completo que sus papás les mandaron, que no saben hacer tal o cual cosa, etcétera. Pero, el día de ayer mi amiga se cayó de las escaleras y su hermano movió cielo, mar y tierra para conseguir un lugar donde pudieran atenderla, ya que era aproximadamente las 11:00 pm y no encontrábamos consultorios abiertos. Pude ver la cara de desesperación e impotencia por parte de él debido a que su hermana se quejaba bastante y comenzó a sufrir taquicardia.
Y es bastante cierto cuando dicen que puedes pelear una y mil veces con tus hermanos pero si en algún momento necesitan un riñón tú serías capaz de arrancártelo sin anestesia sólo para salvarle la vida.
Una relación de hermanos no es nada fácil, pueden llegar a existir enemistades y acciones reprobables que es muy triste que ocurran, sin embargo y afortunadamente, podemos decir que no son del todo comunes. Es verdad que hay peleas, que hay diferencias tanto físicas como psicológicas que hacen la convivencia un poco más difícil, a veces hasta existe la necesidad de molestarse el uno al otro. Pero te es difícil recordar cuando pelearon por la última rebanada de pastel o porque le pegaste muy fuerte y te acusó con tu mamá o porque él hizo algo y a quién terminaron castigando fue a ti; al final solo recuerdas las risas que te sacó, las lágrimas que secó mientras rodaban por tus mejillas, los “te quiero» que fueron expresados con palabras o con acciones, los secretos guardados por un pacto inquebrantable y las veces que agradeciste porque sabes que ese vínculo nada ni nadie podrá romperlo.
Esta clase de amor es el más incondicional que he conocido y experimentado, no es un amor pasional o un amor de amigos, es un amor que crece a la par de ustedes y su relación como familia, tal vez no se exprese a diario o tal vez no se exprese nunca pero sin duda alguna es un amor que siempre está presente y siempre va a perdurar porque compartir momentos con alguien es algo muy especial, pero compartir toda una vida, compartir secretos y confesiones, miedos y todo lo que conlleva los lazos de sangre que te unen a tu hermano indudablemente es algo que va más allá de cualquier otro tipo de amor.
-Mabel P. Azpeitia
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