RINCON TRENDY

PONGAMOS DE MODA SALVAR AL PLANETA

Por María Fernanda Rosas Colín

Suficiente se ha dañado al planeta por la egoísta comodidad del ser humano. Nos hemos vuelto lo suficientemente incapaces como para que a actividades como beber agua le tuvieramos que agregar un utencilio plástico para evitarnos inlcinar un poco el vaso y dirigirlo hacia la boca, o para que el traslado del super mercado a la casa fuese menos complicado tuvimos la necesidad de empacar cada producto en una bolsa que después no iba a servir de nada.

Nos hemos quebrado demasiado la cabeza en inventar productos que ocupamos 5 minutos y que contaminan una eternidad. Hasta donde llega nuestro consumismo descontrolado para permitir que miles de especies de animales se extingan, y que no nos importe que el planeta no sólo lo habitamos nosotros, sino todas esas especies de la fauna que además estan sufriendo los estragos de nuestra irresponsabilidad.

Además, estamos a sólo unos días de ver que nuevas especies como la vaquita marina o el oso polar, entre otros, se sumen a esta larga lista de desaparecidos, y no hacemos conciencia, o al menos no todos.

Porque no todo está perdido, estamos a tiempo, ya que, gracias a la lucha de asociaciones protectoras de la fauna y el ecosistema, cada día más países hacen conciencia sobre los plásticos y contaminantes que dañan nuestro planeta, y muchos otros invierten su tiempo en crear productos de uso común que no contaminen.

Claro que todo lleva un proceso y las empresas ecológicas estan en el suyo, pues todavía no logran comercializar sus productos en tiendas físicas o departamentales, pero estan encaminadas a hacerlo.

México también está en proceso de cambio, pues pese a que se dijo que la prohibición de bolsas plásticas entraría en vigor hasta el próximo año, ya, cientos de tiendas departamentales las han eliminado, y aunque muchas personas lo vean como algo irrelevante, es un enorme aporte. En verdad que un granito de arena hace totalmente la diferencia.

Así como se hace viral un video o un meme en redes sociales, o se populariza cierto challenge, hace falta que también se ponga de moda ayudar al planeta, y cada día se sumen más y más personas a creer en el cambio de hábitos.

Estaría increíble que generemos menos contaminación, y popularicemos los productos como los cepillos dentales de bambú, que pueden ser desechados en compostas, las toallas sanitarias libres de plástico hechas de algodón orgánico, los pañales de tela, que además implican ahorrar muchísimo dinero al año, que normalicemos llevar bolsas de tela al super, recipientes para el café o para la comida en el horario de oficina, y si lo requerimos, utilizar cubiertos comestibles hechos de semillas, popotes reusables, etc.

Hay infinidad de productos que perfectamente pueden ser sustitutos de los contaminantes. Nunca es tarde para hacer el cambio, esta en nosotros apresurar el paso y que no permitamos que más animales inocentes sigan muriendo.

Yo ya hice conciencia, y a su vez estoy creando conciencia en mi familia. Me siento orgullosa de decir que yo fui la culpable de que mi mamá cargara en el auto popotes reusables, que compraramos focos que redujeran el consumo de luz y desconectaramos los aparatos que no ocupamos. Porque me siento más tranquila al saber que esas pequeñas acciones están contribuyendo al cuidado del planeta, ya que la tierra no merece otra cosa, que no sea devolverle la vida que nos ha dado, y como dijera una frase de un autor anónimo “la tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la tierra”.

Espero que pronto seamos más los que hagamos conciencia y pongamos de moda salvar al planeta ☺ Cuentame si tu también ya hiciste algo por preservar el ecosistema en:

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Rincón Trendy -¿LA MODA ES MALA?-

Por Fernanda Colín

Una de las cosas en la vida que más llegan a doler, es cuando comienzas a dudar de lo que quieres para tu futuro, de lo que te apasiona y lo que, hasta ese día, te inspiraba tanto. Para mí ha sido una larga y dura semana, pues durante estos últimos días he recibido comentarios durísimos acerca de uno de los ámbitos que más me gustan; la moda.

Tengo que decir, que en algún momento esperaba recibir ese golpe de la vida, pero dado por un especialista o alguien con conocimiento sobre el tema, que pudiera darme una razón lógica y bien argumentada para que yo decidiera si quedarme, o buscar en otro ámbito mi futuro laboral.

Pero no, antes de lo esperado fui sorprendida por la negatividad y descalificación de personas que, en mi opinión, hablan de esto con rencor, porque lo ven como algo intrascendente y que nada aporta al mundo, sin siquiera darse la oportunidad de conocer ni la mitad de esta industria.

Y sí, desafortunadamente solo bastaron dos comentarios para cuestionarme a mí misma si lo que estoy haciendo, de alguna manera es malo, o si estoy proyectando algo negativo sin darme cuenta, porque definitivamente esa no es la idea.

Quiero comentar que adquirí el gusto por la moda, casi como algo hereditario, pues, como lo mencioné en una de mis columnas anteriores, a la primera persona en mi vida que vi portar un traje sastre elegantemente, tacones del 15, anillos en la mayoría de sus dedos, un cabello increíble y un maquillaje perfecto 5 de 7 días a la semana, fue mi madre.

Desde que tengo uso de razón, me sembró la idea de lucir bien, y no porque directamente me lo dijera, sino porque yo veía lo hermosa que salía todos los días a trabajar, y hasta un par de ocasiones llegué a escuchar que sus amigas halagaban su manera de vestir y su porte.

Esa situación me impactó de tal forma que, reproduje el patrón cuando apenas alcancé la pubertad. Desde entonces me preocupé por tener una buena imagen a donde quiera que fuera, lo que me llevó a que fuese blanco de comentarios, buenos y malos, pero que hasta el día de hoy no influían en mí de ninguna manera, porque siempre he tomado las cosas de quien vienen.

Pero esta ocasión no, y pese a que no fueron dos críticos de moda, ni figuras destacadas en el ámbito, sin dar lujo de detalle de lo que dijeron exactamente, puedo decir que sí me dieron en donde más me dolió, con su rechazo, su indiferencia hacia el tema, su antipatía, y un@ de ell@s, hasta con sus insultos hacia mi persona.

Todo eso me llevó a preguntarme ¿qué es lo que les da a esos “anti- moda” la valentía para juzgar tajantemente a quienes nos atrae este tema? Desde mi punto de vista, no toman en cuenta la importancia de ésta en la sociedad y solo la frivolizan. No consideran que esta industria es de suma importancia para la economía, y obvio, no le ven el lado romántico, de que la ropa y accesorios que utilizamos son la expresión de cómo nos sentimos, cómo nos vemos a nosotros mismos y cómo nos gustaría que nos trataran los demás.

A esas personas que dicen no sentirse interesadas en la moda, para su mala suerte, tengo que decirles que, están obligadas a enfrentarse a ella a diario, porque es un mundo que definitivamente ha colonizado cada uno de los rincones de nuestro entorno; en lo que vemos en la televisión, lo que escuchamos en la radio, lo que leemos en los periódicos y revistas, los muebles de la casa, lo que nos topamos en un centro comercial y hasta en la calle.

No entiendo por qué somos intrascendentes quienes nos fijamos en este ámbito, que es uno de los más predominantes en el sistema, con mayores oportunidades de conocer otros países, quizá manejando o produciendo una marca, o acudiendo a algún Fashion week a las afueras, o en mi caso y por la carrera; enfocándome en el periodismo y publicidad de moda, en el ámbito editorial, o como voz de una marca en redes siendo community manager, etc, etc, etc.

Si éste panorama de posibilidades les parece mediocre, a mí me parece más mediocre aún cerrarse a conocer escenarios diferentes, como los que la moda nos ofrece, que son tan amplios. En lo particular, yo no estoy cerrada a conocer otras especialidades en las que pueda ejercer mi carrera, como en el mundo de la política, que ya me di la oportunidad de conocerlo, no me gustó y tengo mis razones, pero, puedo decir que ya lo viví.

En un futuro no muy lejano, me encantaría descubrir el ambiente periodístico en la música, la cultura, el periodismo ciudadano, que es un nuevo tipo de periodismo por internet, a través de la plataforma de YouTube en el que se recoge, analiza y difunde la información de forma independiente.

Por lo anterior, cito una frase que hace no mucho leí en una red social, que dice que “No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas, se equivoca aquel que por temor a equivocarse no actúa” – anónimo.

Finalizo diciendo que no hay que darle comentarios negativos a algo desconocido, la crítica es un comentario bien fundamentado que aporta, hay que aprender a ser buenos críticos, sin afectar a nadie, ni tratar de influenciarlo, porque en mi caso, les aseguro que la moda tiene muchísimo que dar, más allá de la “banalidad” que algunas personas ven en ella y por lo que la desacreditan.

Esta semana me vi en la necesidad de escribir sobre esto, porque estoy cansada de los juicios sin fundamento hacia mi persona, que se basen solamente en lo que ven y que crean que lo que soy por fuera me define. Les aseguro que habrá quien que constate que soy una persona entregada, disciplinada, madura, selectiva y sobre todo soy alguien feliz con lo que hace.

Nadie merece ser juzgado y menospreciado por sus intereses laborales, mucho menos si es algo honesto, que trabaja desde su pasión y gusto. Así que sea lo que sea que estés haciendo, hazlo con muchas ganas, da siempre lo mejor de ti y no permitas que un comentario te frustre y destruya tus ilusiones.

Nos leemos la próxima semana ☺

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RINCON TRENDY

LA MALETA DE VIAJE

Por Fer Colín

Es una verdadera tragedia cuando llegas al lugar que, por días, o hasta meses, habías planeado para tus vacaciones, y de repente te das cuenta que te hace falta algo; el cepillo de dientes, la pijama, los calcetines, entre otras cosas, que por muy importantes que eran, dejaste para el final y eso provocó que ni si quiera las pusieras en la maleta. La sensación de odiarte a ti mismo es imparable, porque días o momentos antes pensaste en eso, pero simplemente desapareció de tu mente en el último momento. Claro que siempre habrá otras alternativas para solucionar ese descuido, sin embargo, es mejor aprender de errores como éste y no repetirlos.

Para que eso no te vuelva a suceder, entre otras cosas infalibles para la organización de la maleta, te comparto técnicas que personalmente, me han funcionado:

  • Lo primero que tienes que hacer es identificar el lugar al que irás; sus condiciones, su clima, todo para sepas qué formato de viaje ocuparás, es decir, si vas a necesitar una maleta para poco o mucho equipaje, y que lo principal sea siempre tu comodidad. Toma en cuenta que un lugar que no te es familiar y prendas que te incomodan pueden hacer muy mala combinación y podrías pasar un mal rato.
  • Los días anteriores al viaje trata de anotar todo lo que te venga a la mente que debes llevar. Te recomiendo utilizar las famosas hojitas para notas y colocarlas en lugares prácticos o muy recurrentes para ti; por ejemplo, el mío es el espejo, antes de salir a cualquier parte me doy una última checada ahí, por si el pelito mal peinado, el labial corrido, las sombras, lo que sea, entonces me es factible poner mis notas ahí y revisar que nada me haga falta.
  • Una vez que esté hecha tu lista de cosas, date un tiempo específico para acomodar todo. No te distraigas en otra cosa que no sea empacar. Siempre pasa que queremos combinar actividades por la premura, eso puede ser un factor distractor y sin duda algo no terminará bien.
  • Planea bien tus conjuntos de ropa conforme a los días que estarás de viaje. Arma combinaciones únicamente con las prendas necesarias. Siempre tendemos a cargar con cosas que al final no nos ponemos, y da mucho coraje porque termina siendo peso innecesario en la maleta. Evita al máximo llevar por llevar y prioriza en cuanto a las actividades que vayas a realizar.
  • Acomoda todo como en un Puzzle, es decir, que todo embone como en un rompecabezas en la maleta. Esto es de lo más complicado para muchas personas, los que lo logran, a mi parecer, tienen un don o algo, porque en verdad que tiene su chiste, pero es cuestión de práctica y técnica, y no es complicado si separas bien en compartimentos que tú mismo puedes crear con bolsas de tela o plástico, e identificarlas por colores o marcándolas. Por ejemplo; si necesitas ropa interior podrás sacar únicamente este compartimento, lo mismo para accesorios o el maquillaje.
  • Lleva puesto lo más voluminoso. Esto, en caso de que dentro de tus looks incluyas prendas que ocupan un espacio considerable; por ejemplo, abrigos, botas, suéteres, chamarras. Úsalos el día del viaje para que sea menos estorboso cargar con ellos.
  • Protege tu equipaje de los líquidos. Este consejo va, especialmente para todas las mujeres que solemos cargar con el desmaquillante, el jabón, las cremas, e infinidad de productos que pueden abrirse y derramarse con facilidad. Lo mejor es separarlos en estuches transparentes, para que te asegures en todo momento de que estén en óptimas condiciones y no ocurra un accidente.
  • Maleta de mano para cosas que podrían llegar a necesitarse, pero que no estorban y son sólo de emergencia. En ésta van únicamente artículos de primera necesidad, de valor, aparatos electrónicos, documentos como el pasaporte, la cartera, etc. También en ésta puedes incluir una mini muda de ropa, por si (Diosito no lo quiera) le llega a pasar otra cosa al equipaje grande.

La clave está en prepararte con tiempo, que, si no tienes una hora específica para juntar todo lo que necesitas, lo hagas por días y reúnas todo en un lugar y posteriormente lo guardes.

Que pases excelentes vacaciones, que no se te olvide nada en la maleta y mucho menos enviarme los pormenores a mis redes:

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RINCON TRENDY

EL TRAJE DE BAÑO IDEAL

Por Fernanda Colín

Ya estamos a nada de las vacaciones de Semana Santa y (como suele pasar) hubo algo que dejaste pendiente para el último; el traje de baño perfecto para unas fotazas en estos días de relajación en una playita o balneario. Los tiempos no te dieron chance de pensar en algo nuevo, lo olvidaste, te quisiste conformar con el del año pasado o el de hace tres años, no importa, yo te digo cómo escoger el indicado según tu tipo de cuerpo, esperemos que estés leyendo esto unos días antes para que te dé tiempo de encontrarlo 😅.

Antes que nada, debo decirte que yo si soy seguidora de la frase “de la moda lo que te acomoda”. Me pasa muy seguido que hay prendas que me encantaría usar, que veo en redes y digo, “que ganas de que se me vea así”, pero, por sobre todas las cosas, me acepto tal cual soy y entiendo perfecto que habrá ropa que no me quede, así como habrá otra que me luzca increíblemente, es cuestión de saber bien qué sí y qué no.

Más allá del precio o el color, es importante mencionar que para cualquiera que sea la prenda, debes fijarte bien qué silueta favorece a tu tipo de cuerpo, a veces pasa que al maniquí se le ve hermosa la blusa, la falda, o en este caso el bikini, y tú crees que se te va a ver así o parecido, y tengo que darte la triste noticia de que no en todos los casos pasa, puede ser que tú tengas los hombros o la cadera más o menos anchos, y son detalles que por supuesto hay que cuidar.

Créeme que aquí lo que menos importa son las tallas, sino las proporciones, y la solución para todos los tipos de cuerpo es el equilibrio que hay que darle jugando con piezas, colores, patrones o las formas del traje o bikini.

Primer tipo de cuerpo, el triángulo, que es aquel que tiene caderas amplias pero un busto de menor tamaño. A esta forma le quedan bien los trajes o bikinis que tengan piezas que protagonizan en la parte de arriba. Para mí este tipo de cuerpo es al que le queda TODO, el menos complicado a la hora de elegir, nada más te aconsejo que para que te veas más chula, si tienes este tipo de cuerpo, combines piezas de diferentes colores o patrones, pero procura que sea menos pronunciado lo de la parte de abajo para no acentuarlo en exceso.

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El cuerpo con figura de triángulo invertido tiene la espalda más ancha que las caderas, para este caso funciona muchísimo que hagas un balance ocupando una falda de holanes o alguna pieza que, de mayor volumen a la parte de abajo, y un crop o algo muy sencillo en la parte de arriba. No halters o strapless puesto que estos harán que tu espalda u hombros se acentúen.

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Otro es el de reloj de arena, que consiste en una figura equilibrada, es decir, hay balance entre el busto y la cadera, y destaca la cintura bien definida. También las chicas que gozan de este tipo de cuerpo están en la gloria, porque casi todo les queda muy bien; un traje de piezas, completo, con transparencias o como te lo imagines. Para darle más atractivo visual te recomiendo usar bikinis de colores muy vivos.

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Si tienes poca cintura, es un cuerpo con forma de rectángulo, al que hay que darle proporción con piezas voluminosas arriba o abajo, no iguales, yo recomiendo que sea en la parte de abajo para dar la ilusión de que hay más volumen en la cadera. También puedes ocupar modelos completos que se aten por la parte de atrás del cuello, o con tirantes cruzados para darle otra silueta a tu cuerpo y te veas menos cuadrada.

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Finalmente, el cuerpo oval, que es muy parecido al reloj de arena, pero con curvas menos pronunciadas, para el cual es ideal tener trajes completos con aberturas a los costados, para que den la ilusión de una cintura más pronunciada, o bikinis de tiro alto para disimular la pancita.

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No olvides que todas estas son recomendaciones que puedes afinar estudiando mejor tu tipo de cuerpo, y una vez ubicado buscando inspiraciones (como ya te lo he recomendado antes) en mi red social favorita, Instagram, que por cierto, me encuentras como; @fercolin1, en FB como Fer Colín y en Twitter como @ferrcolin (sí, es con doble “r”). ☺

RINCON TRENDY

EL DÍA QUE CONOCÍ EL MAKE UP

Por Fernanda Colín

Es cierto que la primera vez en cualquier situación cuesta muchísimo trabajo, experimentar algo nuevo siempre provoca cierto temor porque sientes que la vas a regar y por más ganas que tengas de hacerlo no te animas.

Con respecto al maquillaje, me he topado con muchas niñas que son súper temerosas de cambiar algo en ellas, y en más de una ocasión me han chuleado; que las sombras, que los brillos, que el labial, eso me gusta bastante y se los agradezco mucho, pero de lo que no soy fan es de escucharlas decir frases como “yo no tengo la habilidad de hacerme eso”. Considero que nadie nace sabiéndolo todo, las cosas las aprendes en el camino, y si no te atreves, no puedes decir que no eres capaz. Hoy te voy a platicar cómo fue mi proceso con el maquillaje y lo que puedes hacer para comenzar.

A mí no me tomó nada de tiempo aprender a maquillarme porque crecí con una mamá abogada (hoy jubilada) que, todos los días andaba de aquí para allá con el taconatzo, el pelatzo, y obvio el maquillatzo. De pequeña, todas las mañanas al prepararme para la escuela, me sentaba a su costado y la veía combinar sombras padrísimas en sus parpados, delinearse los labios y ponerse rubor, me encantaba su ritual de maquillaje, era como lo que hoy sería ver un tutorial en Youtube, pero en vivo y protagonizado por tu ídolo más grande en el Universo.

Al paso de los años fui adquiriendo la edad para hacerme uno que otro arreglo, y no lo niego, si me costó trabajo, sobre todo porque mi mamá se reusaba a que su hija creciera y empezaran a gustarle los labiales y rímeles, en vez de las muñecas. La verdad es que, de entrada, en secundaria empecé a enchinarme las pestañas, era lo único que podía hacer por ciertos lineamientos en la escuela que impedían más cosas.

Hasta la prepa fue que usé mi primer polvo, decisión de la que me arrepiento profundamente porque nunca padecí de mucho acné, ni nada por el estilo, pero como veía que una amiga lo usaba y se veía muy bonita, yo también quería verme bien. Mi mamá nunca ocupó base o polvo, a la fecha goza de un muy buen cutis (pero ya no trabaja, ni se arregla ☹), y en su momento me lo advirtió, me dijo que yo no tenía necesidad de utilizar eso y que podría provocar que me salieran granos o manchas. Para no variar, yo, en rebelde, no obedecí y mi progenitora acertó, a partir de entonces me salieron imperfecciones en la piel que me ataron por siempre a polvos y bases. Aprendí que las mamás siempre tienen la razón.

Con esto no te quiero decir que no los uses, en mi caso, yo no lo requería y tuve una reacción contradictoria al resultado que quería obtener, pero bien asesorada tú puedes encontrar que estos productos te funcionen, todo depende de tu tipo y tono de piel.

En fin, ya más inmersa en el mundo del make up, experimenté con máscaras de pestañas y labiales, y, más recientemente, con rubores, delineadores de ceja, contour, primer, sombras, etc. La verdad es que ya tenía noción de cómo aplicar algunas cosas gracias a mi mamá, pero después llegó al mundo esa maravilla llamada Instagram y sus mini tutoriales que me han hecho un parote para dominar más y mejores técnicas de maquillaje.

Pero si nada de esto es lo tuyo, si tú no tienes un guía en casa para hacerte el súper maquillaje, o simplemente no sabes por dónde comenzar, te recomiendo lo siguiente:

1.- Mentalízate a que todo saldrá bien. Creo que pensar positivo siempre te ayudará a tener mejor ánimo para hacer las cosas. En el caso del maquillaje, de inicio, todo se ve espantoso ¡te lo juro!, vas a hacer un relajo (en tu cara y en tus cosas), pero ¡se vale! se vale experimentar, se vale hacer un relajo, se vale que te quede mal.

2.- Antes de hacer cualquier prueba busca inspiraciones de maquillajes (imágenes, fotos, videos). Esto va a ayudar a que tengas una guía de cómo hacerlo y literalmente copies lo que ves. Como ya lo mencioné, uno de mis aliados en esto es Instagram, que todos los días tiene propuestas diferentes y es súper rápido encontrarlas.

3.- Prueba y error. Date el tiempo de experimentar, tal vez un fin de semana vas a quedarte en casa, en pijama y a ver netflix. Pero ¡NO!, aprovecha que tienes ese tiempo para ti. El día de aburrimiento tómalo entero para maquillarte y desmaquillarte, probarte sombras; labiales, rubores, bases, todo lo que tengas.

4.- De entrada, no inviertas mucho en productos de belleza. A toda mujer nos encanta comprar; ropa, zapatos, ni se diga el maquillaje. Sin embargo, cuando estas iniciando en algo es mejor comenzar de a poco. A veces pasa que ni sabemos para qué funciona algo, pero ahí vamos a comprarlo y terminamos usándolo mal. Y no, no está bien gastar por gastar, comienza con lo básico; un buen polvo, algunos labiales, una que otra sombrita y listo. Antes de adquirir cualquier producto, insisto, ubica tu tono de piel para que sepas qué colores te van y qué colores no.

5.- Confía en tu amiga que conoce ampliamente este mundo. Todas o casi todas tenemos una amiga que sabe maquillarse súper bien y que podría asesorarnos. Mi amiga es mi mamá, y en el caso de mis amigas, yo soy la amiga que sabe, y nada me haría más feliz que darles una clase de esto que me encanta, o recomendarles productos, o lo que sea, pero mis amiguitas a veces siento que son muy tímidas, que les da pena, que creen que me voy a molestar o que no lo van a lograr, y creo que están equivocadas, deben confiar en sus capacidades y en que soy una gran asesora (jajaja).

Espero haberte animado un poquito más a hacer algo por verte el doble de bonita de lo que ya eres y que si practicas me mandes el antes y el después de tus make up a mis redes para chulear tus resultados.

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RINCON TRENDY

¿Qué telas usar en primavera?

Por Fernanda Colín

 

Ubicar prendas de vestir en cada época del año no es un problema, fácilmente puedes identificar qué saco usar en invierno o qué vestido ponerte en el verano. Lo que no todo el mundo sabe son el tipo de telas que mejor van a cada temporada, además de lograr un mejor look te ayudarán a sentirte más cómoda durante el día, por eso hoy hablaremos de aquellas que van completamente con la primavera.

La primera de ellas es la tela Eleyet, pero tranquila, no te dejes llevar por lo difícil que suena el nombre, es una de las telas que más se conocen y seguramente tienes más de una prenda hecha con ésta. Se trata de una tela con perforaciones, es similar al encaje, el tejido que la conforma permite que tu piel tenga mayor circulación de aire. La encuentras en sundresses, faldas, tops y hasta en pantalones, y la gama de colores que hay es tan variada que luce perfecta en esta temporada primaveral. Mis favoritos en ésta tela son los vestidos, hay unos muy similares a los vestidos regionales en manta (pero con estos detalles de agujeros) que me resultan perfectos para una tarde de campo, para la playa, o para visitar un pueblito y no morir de calor en el trayecto.

La siguiente es la tela de Lino, y seguramente es de la que más has escuchado hablar, porque sí, es la más conocida, recurrida y eficaz para temporadas de calor. Por lo general es aquella con la que hacen las camisas, fíjate muy bien porque si tu prenda predomina en la cantidad de lino que tiene, es menos probable que se arrugue demasiado, y, por lo tanto, te será más cómoda y lucirá mejor. De ésta encuentras en el mercado una amplia variedad de estampados y colores que te ayudarán a darle un toque femenino y fresco a lo que estas usando. En mi caso, la formalidad es un problema, no puedo pensar en un look formal y no relacionarlo con una mujer mayor, me siento señora pues. Por ello siento que éste textil le dio un giro a la formalidad de las camisas, dejando que las adecúes a la ocasión; en formal o casual, como sea te harán sentir súper cómoda.

Continuamos con el tipo Seersucker, una tela normalmente de estampado a rayas y textura ligeramente escarolada. Ésta tiene un tipo de caída que impide que se pegue al cuerpo, manteniéndote fresca todo el tiempo, ya que permite que te sientas con mejor ventilación, por ello es más frecuente que encuentres este textil en trajes de baño o pijamas. Lo mejor que te puede pasar es encontrar una pijama hecha con esta tela, no te sientes acalorada para nada, las cobijas ni te estorban y el plus (muy vanidoso, por cierto, pero muy real) es que si vas a una pijamada te ves bien porque es una prenda que va flojita.

Finalmente un textil que seguramente ya es o será de tus favoritos, el Chambray, para los y las fans de la mezclilla, que, se sabe que es una prenda “fría”, pero no lo suficiente para los meses más cálidos del año, pero si te resulta difícil despegarte de ella, no te preocupes, un derivado es, como ya lo mencioné, el chambray, que aparentemente se ve igual, pero es mucho más ligera, no te sentirás atrapada en ella (como con los jeans convencionales), además está de moda y te será fácil encontrar casi cualquier prenda hecha con esto. Mi prenda favorita en este tipo de tela son las chaquetas, pues son súper ligeras y se ven bien con todo, vestidos, faldas, pantalones, todo, todo.

No olvides contarme si estos tips en ropa te fueron útiles en mis redes sociales ☺

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El terrible cambio de Look

RINCON TRENDY

Por Fernanda Colín

Llega un momento de tu día rutinario en el que te miras al espejo y ya no te gusta cómo te ves, por mucho que te esfuerzas en verte diferente te sientes igual, tu outfit favorito ya ni siquiera sientes que te queda tan bien y algo en ti te aburre. Déjame decirte que en ese momento de tu vida es cuando tu imagen está pidiendo a gritos que cambies algo.

Aunque los cambios casi siempre son buenos, el de imagen siempre es difícil de hacer, porque no te sientes segura de cómo hacerlo correctamente y tienes miedo de arruinarte para toda la vida, pero tranquila, que a menos que sea un tatuaje, vas a poder remediarlo de inmediato.

Las personas solemos enjuiciarnos a nosotras mismas y hasta llevar algunas situaciones o pensamientos al extremo; “¿y si no me queda ese color de cabello?”, “¿y si se ve antinatural?”, “¿así o más corto?”, “¿y si no me sienta bien ese peinado?”, “¿me veré gorda?”. ¿Cuantas veces te has hecho éstas o más preguntas y sigues sin probarte nada? Que crueldad de tu parte tener pensamientos de querer hacerte algo, y al mismo tiempo no mover un dedo para lograrlo.

Sé que, en ocasiones, un cambio representa también una buena inversión, pero si está en tus manos, en el periodo en que piensas bien lo que te quieres hacer, ahorra todo lo que puedas y si es un tiempo muy prolongado, no importa, no te desanimes, en ese tiempo puedes buscar propuestas en internet, videos de asesoramiento respecto a lo que te quieres hacer, consejos de quienes ya lo han hecho antes que tú, sugerencias de tus amigas, ellas, algún familiar o la infinidad de cosas que el maravilloso mundo del internet tiene, te darán el impulso que necesitas.

Lo que tienes que pensar, para motivarte tú misma es que:

  • El cabello crece ¡córtatelo!

A veces el miedo a cortarse el cabello es que no te crezca rápido, y sí, es muy cierto que a algunas personas les crece más pronto que a otras, pero créeme, la experiencia es maravillosa y no te vas a arrepentir del corte si antes te aseguras de que le quede bien a la forma de tu rostro. Para ello, analiza bien qué forma tiene y posteriormente consulta fotografías del look en diferentes personas, la que más se asemeje a ti, será la que te ayude a tener una mejor guía. Si de plano no encuentras algo similar a la tuya prueba con tu propio cabello y recógetelo de manera que parezca que está a la altura de donde lo quieres cortar.

  • Hay muchos colores ¡píntatelo!

Un cambio en el color de tu cabello si debe ser algo que medites con más tranquilidad, puesto que no es algo permanente, pero corregirlo llevará tiempo ya que los productos para esto, lo requieren para no dañar el cuero cabelludo o la raíz capilar. Si estás buscando un color diferente, identifica primero el tono de tu piel, eso influye bastante en si te quedan o no ciertos colores de tinte. Puedes aplicar la misma técnica anterior y buscar ejemplos de cómo te verías, o también ya existen aplicaciones que te ayudan con eso; lo único que tienes que hacer es tomarte una fotografía dejando que se vea tu cabello, después eliges el color y automáticamente lo pinta. De esta manera sabrás sin duda alguna si es o no el color adecuado.

  • La moda como todo en la vida, evoluciona, así que ¡cómpratelo!

Si eres de las personas que siempre han tenido ganas de usar alguna prenda, pero temes que no te favorezca o que sea algo muy radical y te vean raro, estas totalmente equivocada. ¿Cómo vas a saber si se te ve bien o mal si no te la pruebas? todo en la vida se trata de experimentar y para lograr un cambio es necesario que agregues algo nuevo. Si transformar algo físicamente no te convence hazlo con tu closet, pruébate ese top, esos shorts cortitos, la playera fluorescente, de transparencias, con holanes, con encaje, esos jeans o esa falda de animal print.

Porque, aunque la moda o verse bien para algunas personas sea demasiado superficial, banal o frívolo, verte bien va de la mano con sentirte bien. Cuando te ves bien exteriormente te sientes más segura por dentro, quieres desfilar por aquí y por allá para que te vean, y tomarte mil fotos, ¿no te ha pasado? Pues si la respuesta es no, es momento de que te esfuerces por consolidar ese cambio que tanta falta te hace, recuerda que los límites te los pones tú y sentirte bien depende de ti.

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RINCÓN TRENDY

LA SEMANA SE VISTE DE COLORES

Por Fernanda Colín

¿Alguna vez habías escuchado hablar de los colores que debes usar conforme el día de la semana? Debo aclarar que si no estás familiarizado con el tema es porque quizá no eres apegado a cuestiones que tengan que ver con los astros, los horóscopos y la sintonía con el universo, porque sí, déjame decirte que el tema de ésta semana fusiona a la moda y el cosmos.

Puede ser que ya te hayan hablado de esto; tu mamá, tu abuelita, tus tías o alguna persona cercana, pero no le prestaste la suficiente atención porque se basó en una creencia que aparentemente es absurda y no entendiste el por qué.

Las primeras ocasiones en que yo llegué a escuchar algo de esto fue por mi mamá, cuando le comentaba que tendría alguna evaluación importante me decía que me vistiera de blanco “para atraer las buenas energías” y que me fuera bien. Con mi abuelita me pasó que se rehusaba profundamente a que me vistiera o calzara de negro, porque una experiencia en el pasado le hizo creer que eso “atraía a la muerte”, pero honestamente esa superstición nunca me la creí y tampoco la seguí, porque el negro siempre me gustó. El punto es que, consecutivamente, comencé a notar que los colores además de verse bien uniformemente o por combinaciones, tenían un significado por sí mismos, pero además me enteré de que “atraían algo” si los usabas tal o cual día de la semana.

Esto no es para nada complicado de entender, o de llevar a la práctica, y aunque tenga que ver con los astros, a los elementos en los que se basa esta teoría ya los conoces; me refiero a los planetas. A estos les corresponde un día de la semana y a su vez, tienen un color determinado, es decir:

  • Al lunes, le corresponde la luna, la cual esta vestida de blanco y plateado, por lo que, para alinear tu energía con ésta, es necesario que tu vestuario incluya algo en dichos colores.
  • Para martes, lo ideal es usar rojo y vino, pues este día se alinea con el planeta Marte y sus tonalidades traerán contigo prosperidad y éxito.
  • En miércoles nos conectamos con el planeta Mercurio y sus colores van relacionados a tonalidades arena, el color amarillo o el marrón son perfectos en este día, además de ideales para la reflexión y la meditación.
  • El jueves los metálicos o el azul no pueden faltar, puesto que este día nos regimos por Júpiter, planeta que está vinculado a la motivación.
  • Para viernes, Venus nos prepara abundancia, resaltar nuestras mejores cualidades y potenciar nuestros métodos de seducción, y para lograrlo no hay mejor opción que usar rosa o verde.
  • Sábado es un día muy activo, pues es el primer día del fin de semana, por lo que Saturno te da la energía que necesitas, y el color negro o las tonalidades oscuras del gris te ayudarán con cualquier situación difícil y que requiera de mucha fuerza.
  • Finalmente, domingo, que se relaciona con el protagonista en el universo, me refiero al Sol, el cual te llena de energía y vitalidad, por lo que debes apostar por usar el color amarillo, naranja o dorado.

Sé perfectamente que para algunos esto pueda significar un absurdo y algo fuera de lugar en la industria de la moda, pero no es así, puesto que diversas guías de estilo, de éxito mundial como GLAMOUR, EME DE MUJER o BAZAR, comparten esta teoría, y también te brindan los mejores consejos, por especialistas en moda, para que, si te animas a creer y practicar esto, puedas verte lo mejor posible y que no caigas en la monotonía cada semana, sino sepas combinar piezas, que emplees únicamente alguna prenda o accesorio con los colores correspondientes al día y que de esta forma logres un atuendo diferente cada semana y con ello sumar la fuerza de los astros con tu look.

En lo personal, cuando supe de esto me dio mucha curiosidad ponerlo en práctica y ver si de alguna manera las cosas fluían mejor en diferentes aspectos de mi vida. Lo hice probablemente tres semanas consecutivas, pero en realidad, nunca noté un cambio en mi energía a como era mi vida antes vistiéndome como se me daba la gana cotidianamente, y sobre todo no quería casarme con la idea de que, si hoy era martes y me vestía de azul, todo saldría mal. Entonces abandoné ese hábito.

Todavía no sé de qué depende alcanzar el equilibrio y el éxito total, pero de lo que si estoy segura es que finalmente todo depende de ti y de la actitud con la que enfrentas cada situación en tu vida.

Pero si tú quieres probar esta teoría de los colores que debes usar dependiendo el día de la semana, cuéntame cómo te sentiste y si notaste algún cambio J

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RINCON TRENDY

En primavera mi outfit no lo dibujo yo

Por Fernanda Colín

Quiero comenzar diciendo que esta vez mi columna tiene el elemento de todas las semanas, la ropa, pero en esta ocasión no va enfocada al ámbito de la moda. Es más bien una experiencia que en esta temporada, creo que muchas mujeres estamos atravesado, ojalá no fuese así, pero si de alguna manera conectan con esto, espero que se den cuenta de lo que realmente está pasando.

Está por entrar la primavera, esa temporada del año que en la infancia ilustrabas con un gran sol de rayos afilados y anaranjados, una flor con pétalos ensanchados y coloridos, y por encima una abeja rechoncha con el rostro feliz. Ese simple dibujo, al verlo terminado, te hacía sentir el calorcito de la temporada e imaginariamente te trasladabas a una época feliz, porque las flores vistosas significaban alegría y porque la primavera estaba llena de estas. Además, era la época perfecta para ponerte tus vestidos pomposos y coloridos, o tus shorts más cómodos y frescos para salir a jugar con tus amigos (as) y regresar a tu casa con las rodillas pulsantes de ardor por las raspadas que te diste. Pero nada importaba, porque era primavera y la primavera era felicidad. Y digo era porque luego de unos años vienen todos esos cambios en ti, en tu cuerpo, en tu forma de pensar, y, sobre todo, en tu forma de ver la vida, pues lo que te rodea cuando ya no eres una niña es la realidad, que suele ser más cruel de lo que parece. ¿A qué me refiero con esto? A que cuando creces te enfrentas a una primavera no tan feliz, una primavera de restricciones porque ya no te puedes dar el lujo de salir a la calle en vestidos o shorts, porque afuera te esperan un montón de insultos disfrazados de “piropos”, de miradas que incomodan y de murmullos que te hacen sentir insegura.

Que ganas de aprovechar las temporadas de calor y usar esa falda que tuviste guardada en el armario durante tanto tiempo, o la blusa de tirantes que tanto te gusta, que ganas de ponerte un vestido flojito que te llega por encima de las rodillas y andar súper cómoda y fresca. Pero qué lástima que esas ganas muchas veces se vean frustradas porque ya sabes que hoy te toca pasar por una calle no tan transitada, por una colonia con mala pinta o por una ruta desconocida y corres el riesgo de que alguien intente hacerte o decirte algo.

A mi esta situación me ha pasado muchas veces, pero hace muy poco me enfrenté a una traumática rutina. Salía de mi casa muy temprano todos los días y me dirigía a mi servicio social, que me quedaba a una hora de distancia. Una hora en la que caminaba algunos metros para tomar el transporte y varios más para terminar de llegar a mi destino. El camino era la situación más complicada y frustrante de todos los días, puesto que atravesaba varios baldíos y zonas despobladas, que me provocaban una angustia indescriptible.

Uno de esos días me levanté, y al comenzar a elegir lo que me iba a poner, me di cuenta que llevaba mucho sin usar un vestido, y que lo que me quitaba las ganas de hacerlo era esa ruta espeluznante que atravesaba en mi día a día. Simplemente dejé de ser yo, y permití que todas esas palabras malintencionadas en la calle y los comentarios de algunas personas, que se atrevían a justificar el acoso hacia una chica porque lo que llevaba puesto en el momento no era lo “apropiado”, me llevaron a usar algo que no me hacía sentir cómoda.

Si tuviera que dibujar la primavera a mis 21 años de edad, no la dibujaría como una temporada feliz, ni colorida, ni libre de ser yo. Probablemente los recuerdos felices ya no están más, porque las mujeres estamos pasando por una temporada frustrante en la que todos los días nos decimos a nosotras mismas “hoy me hubiera puesto mi blusa cortita”, “que ganas de ponerme short como esa niña”, “yo tengo un vestido igual” y luego recordamos que no podemos ser libres de vestirnos como queramos porque hay gente que en un segundo te quita las ganas de ser tú.

¿Te das cuenta del poder que le estas dando a alguien más?, a alguien que comúnmente sucede que ni siquiera conoces, que jamás has visto, ni esa persona a ti, hasta que le llamaste la atención por vestirte de tal manera y te vio pasar.

Con esto no quiero decirte que hagas y deshagas con tu look, claro que sería un sueño que todas pudiéramos hacer eso, pero los tiempos han cambiado y la gente cada vez es más cruel. En mi caso, quise acabar con esa angustia de todos los días, y romper con eso que me impedía vestirme como yo quería. Le busqué una solución a mi problema. Tengo un amigo que va conmigo en la misma unidad de servicio social, pero no tenemos los mismos horarios, por lo que acordamos que los días que coincidíamos ahí, nos veríamos en un punto estratégico para encaminarnos juntos. De regreso encajaba con otras amigas, y nos íbamos juntas en transporte a la escuela, hasta que me fue posible ir y regresar en la seguridad de mi propio auto.

Poco a poco comencé a vestirme como yo quería, de acuerdo a mi gusto, al clima, a la temporada, hasta de acuerdo a con cuánta gente me acompañaba, no de acuerdo a lo que un extraño en la calle pensara de mí. Poco a poco comencé a sentir de regreso un poquito de esa libertad que inconscientemente había perdido.

Ojalá los acosadores dejaran de serlo teniendo tantita empatía con las mujeres, poniéndose en su lugar, enterándose de las cosas tan espantosas que pasan por nuestra mente al vestirnos, al caminar por la calle, ojalá que no nos obligaran a buscar estrategias para sobrevivir.

Tú como víctima o victimario ¿cómo dibujarías la primavera, o cualquier temporada del año en tu presente? ¿tendrías las mismas sensaciones a como la dibujabas de niño?, ¿vendrían a tu mente los recuerdos “bonitos”? ¿o la realidad y las circunstancias te traerían a la mente momentos exactos que marcaron tu vida y que frustraron tu libertad?

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Febrero: ¿mes del amo…da?

RINCON TRENDY

Por Fernanda Colín

Este segundo mes del año, aunque se trata del más corto, viene cargado de fechas importantes; ya hemos visto algunas celebrarse con entusiasmo, tal es el caso del día de la candelaria, el súper bowl o más recientemente el festejo del día del amor y la amistad, pero para la moda ¿qué representa este periodo?

Definitivamente febrero es el consentido de la industria de la moda, ya que, con dicho mes, arranca Fashion week (semana de la moda), uno de los eventos más importantes para los fashionistas nacionales e internacionales, en el que en 7 días (a veces más, o menos), diferentes diseñadores exponen en las capitales más importantes del sector, sus nuevas colecciones de invierno a los medios de comunicación, celebridades, compradores de almacenes y boutiques y ahora hasta figuras del internet, bloggers e influencers.

Los diseñadores se preparan para presentar sus creaciones en las pasarelas de las ciudades protagonistas; New York, Londres, Milán, París y Madrid. Esto porque son capitales con gran influencia cultural, por su desarrollo textil y su establecimiento histórico.

¡Pero calma! Que también en México se lleva a cabo esta semana, en la metrópolis más brillante de América Latina, la Ciudad de México.

Pero ¿por qué son colecciones de invierno si estamos por entrar a la primavera?

Fashion week se lleva a cabo con seis meses de anticipación para darle tiempo y oportunidad a los fabricantes de dar muestra de sus creaciones, a los comerciantes de adquirir el material en tendencia de color, prendas, textiles y proporciones e introducir los diseños en el mercado, así como a los consumidores de anticiparse de lo nuevo para la próxima temporada.

Cabe destacar que esta semana de la moda puede no sólo llevarse a cabo en febrero, puesto que es un evento anual y ronda entre los meses de enero a marzo.

Si te interesa saber más de este suceso, estas en el mes idóneo para sentir la experiencia, mantente al pendiente de lo que se está viviendo en Fashion Week alrededor del mundo y si quieres adentrarte un paso más, no te pierdas la próxima semana de la moda en la capital mexicana y consulta la página https://www.fashionweek.mx/fashion/mbfwmx-pv19/ en donde encontrarás más información, lugares y horarios.